jueves, 26 de mayo de 2011
Duermo como un cerdo, ¿y qué?
Tengo muchos problemas en la vida pero la falta de sueño no entra en la lista. Cuando apoyo la cabeza, chau, me desmayé, pasé a otro mundo en donde River no juega la promoción-- un mundo mejor.
No hay nada que me desvele. Ayer comimos con Romi un asadito en lo de mi vieja --vacío, mollejas, tinto, una pinturita-- y después fui a jugar al fóbal con los muchachos. Después de correr toda la tarde, llegué a casa deshecho. Comí un sandwich y me fui a la cama, ni siquiera llegué a verle el culo a Pamela David en Animales Sueltos.
Cuando me despierto a la mañana veo que Romina no está en la cama, está tiki-tiki acá hinchando las pelotas. Eso es lo que le pasa a Romina: está mucho tiempo acá dentro, haciéndose la cabeza con pelotudeces en vez de salir a transpirar un poco. Con una tarde así quedas planchado, ni ganas de pensar te quedan.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario